No quiero un corazón

a cambio de otro corazón.

No quiero que me hablen de amor

a cambio de amor.

Yo sólo quiero un mar:

yo sólo necesito un mar.

Un agua de distancia, un agua que no escape,

un agua misericordiosa

en que lavar mi corazón

y dejarlo a su orilla

para que sea empujado por sus olas,

lamido por su lengua de sal

que cicatriza heridas.

Un mar, un mar del que ser cómplice.

Un mar al que contarle todo.

Un mar donde llorar a mares

y que nadie lo note

Francisca Aguirre

atardecer-puertillo


 

Deberías cambiar tus vestidos por los velos rituales

que casi no cubren los deseos

y levantar la mirada a ese cielo inconcebible

porque la tierra está herida,

como tú, desencantada,

y te  duele.

Teresa Martin Taffarel

respira-2


Parar…respirar…estar…sentir…vivir…

ausencia


Toma aliento y camina, camina con tu futuro llanto a cuestas, con el pesado fardo
de tus sombras; lima con fiereza los afilados dientes de días venideros. La fatiga rondará
tu garganta, pero no podrá degollarte
porque sabes que volviste a vivir el día siguiente
a la nada;
que el día después de lo improbable,
a ti, a mí,
nos bautizaron con agua
de cometa.

Rosa Marzal

ocaso-confital


Mariposa ebria,
la tarde,
giraba sobre nuestras cabezas
estrechando sus círculos
de nubes blancas
hacia el vértice áspero
de tu boca
que se abría frente al mar.

Alfonsina Storni

resplandor-2


El resplandor del instante

se detiene en tus ojos

para albergarme

Luisiana Itriago

un-beso-de-esos


Los dos se encontraron en el mismo cuento
Los dos se encontraron justo en el momento
Fue un beso de esos que bajas la guardia
Fue un beso de esos de darse las gracias
Un beso de esos, de esos que valen
Por toda la química de la farmacia

Tony Zenet (Un beso de esos)

atardecer-confital-2


“Mas algo sucede, nos está destinado:

dar a luz la belleza altera el orden cósmico.

Y ya la tierra arde,

el fuego se licua,

y el agua se evapora

leal al viento mismo que a los dos

nos arrastra.

Como dijo Salinas, hay un suicidio alegre.”

María Jesús Mingot, Hasta mudar en nada

 

castillo-san-cristobal-4-copia


ahora

en esta hora inocente

yo y la que fui nos sentamos

en el umbral de mi mirada

Alejandra Pizarnik