No quiero un corazón

a cambio de otro corazón.

No quiero que me hablen de amor

a cambio de amor.

Yo sólo quiero un mar:

yo sólo necesito un mar.

Un agua de distancia, un agua que no escape,

un agua misericordiosa

en que lavar mi corazón

y dejarlo a su orilla

para que sea empujado por sus olas,

lamido por su lengua de sal

que cicatriza heridas.

Un mar, un mar del que ser cómplice.

Un mar al que contarle todo.

Un mar donde llorar a mares

y que nadie lo note

Francisca Aguirre

ocaso-confital


Mariposa ebria,
la tarde,
giraba sobre nuestras cabezas
estrechando sus círculos
de nubes blancas
hacia el vértice áspero
de tu boca
que se abría frente al mar.

Alfonsina Storni

resplandor-2


El resplandor del instante

se detiene en tus ojos

para albergarme

Luisiana Itriago

atardecer-confital-2


“Mas algo sucede, nos está destinado:

dar a luz la belleza altera el orden cósmico.

Y ya la tierra arde,

el fuego se licua,

y el agua se evapora

leal al viento mismo que a los dos

nos arrastra.

Como dijo Salinas, hay un suicidio alegre.”

María Jesús Mingot, Hasta mudar en nada