Marrakech #2: La Medina y sus gentes

A ORILLAS DE MARRAKECH
Fajos de luz en la mesilla
de unas noches arqueadas
lámparas obedientes
al silencio lluvioso,
membrillos ahorcados
en el jugo de sus ramas
arenas doradas donde
se entierran los gritos
manos que compran
cada ilusión abandonada
y Marrakech en medio
de un plato de cuscús.
Lamiae El Amrani- Marruecos

Marrakech es una ciudad que no te deja indiferente. En mi caso me ha cautivado. La Medina de Marrakech es un inmenso laberinto de calles que te van atrapando hasta que pierdes totalmente el sentido de la orientación. Pasear por sus diversos zocos supone sumergirse en un mundo de olores, colores y múltiples texturas. La organización del zoco por gremios nos hacen retroceder en el tiempo. Si no fuera por los turistas, las antenas, móviles y demás elementos propios de nuestra época, todo lo demás parece haber quedado suspendido eternamente en el tiempo. Esa es la magia de la Ciudad Roja. El alma de comerciante de Marrakech vibra con especial intensidad en las callejuelas de la Medina.  Las tiendas exponen sus mercancías en la calle, ya sea en los zocos cubiertos o en el exterior, todo está a la vista, ya sea un taller de motos o una tienda de artesanía local. Los comerciantes de los zocos muestran con orgullo sus productos. No hay que tener prisa, y no intenten huir a pesar de que serán muchas las llamadas de atención que recibirán invitándoles a entrar, eso sí, sin compromiso, solo mirar, pero…el anzuelo ya ha sido lanzado, casi sin darte cuenta estarás entrando en el juego del regateo. Cuando finaliza el ritual del regateo no sabes si has hecho la compra del siglo, o si has pagado de más, pero no importa, son unos comerciantes muy hábiles y al final te hacen sentir que has hecho un gran negocio…incluso, como en el final de la película Casablanca,  como si este fuera el comienzo de una gran amistad.
La vida está en las calles…hay que agudizar todos nuestros sentidos para sentir y vivir intensamente la experiencia de transitar por las calles de la Medina. No se arrepentirán.
 Insisto, no tengan prisas, hay que perderse en los zocos,  entrar en las tiendas, regatear y dejar que nuestros sentidos exploten con cada uno de los colores, olores y texturas que nos ofrece la Medina de Marrakech.
 Llama la atención el gran número de gatos que transitan las calles de la Medina. Como nada es casualidad, enseguida me llamó la atención este hecho. Una obviedad es que los gatos son siempre una gran ayuda a la hora de evitar a otros animales más molestos como pueden ser las ratas. Pero tenía que haber algo más…y preguntando, preguntando, he aquí la respuesta: para el islam los gatos son animales puros, se dice que Mahoma tenía una gata llamada Muezza y cuentan que un día la gata se quedó dormida sobre la manga de su chilab, Mahoma se tenía que ir, pero no la quería molestar por lo tanto cortó con una tijera su túnica para que la gata siguiera durmiendo. Al regresar a su casa, la gata lo recibió con mucha alegría, arqueando su lomo, se inclinó en señal de agradecimiento y Mahoma entonces le otorgó a todos los gatos el don de caer de pie y de entrar en el paraíso.

Un nuevo proyecto

Oír y apoyar a las mujeres rurales es esencial para poner fin a la pobreza y el hambre y para lograr una paz y un desarrollo que sean sostenibles.
(…)
Todos los seres humanos deberían poder determinar su futuro y los futuros de sus países, gozar de un nivel de vida decente y vivir en paz y dignidad. Es ésta una visión simple de enunciar, pero para hacerla realidad, para lograr la igualdad, los derechos humanos y el crecimiento inclusivo que todos queremos, es necesario abrir y liberar el potencial de las mujeres del mundo, incluyendo el de las mujeres rurales.
Declaración de apertura de la Sra. Michelle Bachelet en la 56ª sesión de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer.

 

Hoy he dado el primer paso en mi nuevo proyecto, una serie de reportajes sobre las mujeres del medio rural  de Gran Canaria. ¿Por qué mujeres rurales? … la cita que encabeza este post responde a la pregunta. Las mujeres históricamente han jugado un papel fundamental en el desarrollo de nuestros pueblos, han trabajado en la economía formal y en la informal, son las principales responsables de las tareas de reproducción y cuidado, y no siempre los múltiples trabajos desarrollados han gozado del reconocimiento necesario. Me interesa especialmente el lado humano, la mujer en su entorno, en su día a día, no sólo las tareas que desarrolla o retratar su actividad económica,  aunque sin duda no resulta fácil separar la actividad de la persona, especialmente en el medio rural en el que el día a día está marcado por los ritmos de la misma.
Comienzo este viaje en la quesería de Bene, en Caideros de Gáldar. Mi primer contacto con Bene ha sido intenso, después de un café rápido me dijo “tienes la cámara…pues sígueme”…a partir de ahí y mientras me explicaba su día a día, iba preparando todo lo necesario para elaborar el queso que la ha hecho famosa y que ha recibido numerosos premios.
Para quienes no son de Gran Canaria, les explico la peculiaridad del queso de flor que es típico de la Comarca noroeste de la isla, en concreto de Galdar, Moya y Santa María de Guía. Se trata de un queso de oveja en el que la coagulación de la leche se realiza exclusivamente con cuajo vegetal obtenido de los capítulos florales secos de las variedades de cardo Cynara cardunculus var. Ferocissima y Cynara scolymus, que es lo que le da su sabor tan peculiar. Si vienen por Gran Canaria no olviden probar el queso de flor.
Bene-9617
Cristóbal, su marido, se encarga de las 300 ovejas que forman su ganadería. Una curiosidad, Cristóbal es de lo pocos pastores trashumantes que todavía realizan esta actividad en Gran Canaria, conoce y reconoce a cada una de sus ovejas y es capaz de identificar perfectamente a qué oveja corresponde cada cordero. Hoy he aprendido a saber si un cordero viene de cabeza o de culo en el parto…en la siguiente visita más, porque los cencerros también tienen su historia.

 

 

 

Lola

Soy Lola y tengo una vida como cualquier otra adolescente. A lo único que me he enfrentado ha sido a la desinformación que posee esta sociedad. No se conoce al colectivo tan grande que somos las personas transexuales, y algunas veces cuando se habla de nosotras se hace de manera equivocada.

Hay que visibilizar esta existencia, sobre todo, la de las y los menores transexuales que cada vez somos más debido a la lucha que se está haciendo por cambiar las cosas.

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