ausencia


Toma aliento y camina, camina con tu futuro llanto a cuestas, con el pesado fardo
de tus sombras; lima con fiereza los afilados dientes de días venideros. La fatiga rondará
tu garganta, pero no podrá degollarte
porque sabes que volviste a vivir el día siguiente
a la nada;
que el día después de lo improbable,
a ti, a mí,
nos bautizaron con agua
de cometa.

Rosa Marzal