“Cambié mi aliento en el aire

por dos pies en el suelo

y el pelo en las nubes.

Vendí todo mi yo adulto

y compré de nuevo

la licencia para soñar”.

Ane Santiago


Qué pavorosa esclavitud del isleño,

yo, insomne, loco, en los acantilados,

las naves por el mar, tú por tu sueño.

Gerardo Diego


Cada ocaso … un nuevo comienzo…

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“Mas algo sucede, nos está destinado:

dar a luz la belleza altera el orden cósmico.

Y ya la tierra arde,

el fuego se licua,

y el agua se evapora

leal al viento mismo que a los dos

nos arrastra.

Como dijo Salinas, hay un suicidio alegre.”

María Jesús Mingot, Hasta mudar en nada